Las relaciones amorosas de los políticos

Redaccion
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El romance de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, con un técnico sanitario llamado, Alberto González, ha sacudido los cimientos de la prensa rosa. Esto no debiera sorprender, pues no es la primera vez que la vida amorosa de los políticos salta a la luz.

La relación de Albert Rivera, ex líder de Ciudadanos, con Malú, supuso el bombazo informativo de finales de 2018, y no se hablaba de otra cosa. El verano de 2019, con Albert Rivera aún como dirigente de su partido, no cesaban las especulaciones sobre cómo estaban pasando las vacaciones la pareja más mediática de aquel momento. El anuncio de que la cantante estaba embarazada se produjo en diciembre, un mes después de las elecciones donde se anunció la dimisión de quien era el líder de Ciudadanos. El mes que viene su primera hija, Lucía, cumplirá un año.

El amor es incluso más fuerte que la carrera política. La actual presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, quien ha militado en el PSC, estuvo casada desde 2005 a 2016 con un político del partido popular, José María Lassalle, padre de sus dos hijas mellizas. Lo suyo fue un flechazo pues se conocieron en el Congreso y ocho meses después se dieron el ‘sí quiero’.

La querencia de Andrea Levy, del PP, por sus rivales de Podemos es de sobra conocida. Primero sonaron rumores sobre Iñigo Errejón y luego llegó Miguel Vila, del que incluso bromeó con Thais Villa en 2016 en El Intermedio. Incluso tuvo una breve relación con el periodista Manuel Jabois. Enric Vila, escritor independentista catalán, es el único novio oficial que se le atribuye.

El matrimonio compuesto por Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos, y Xavier Cima podría ser de lo más normal si no fuera porque él es nacionalista y e diputado por Convergència Democrática de Cataluña. Se podría decir que Cima dejó la política por amor. Tuvieron un hijo que acaba de cumplir un año.

Hace años José Antonio Labordeta y Juana de Grandes sentaron precedente. El cantautor y diputado en Aragón, luchador contra el fascismo, se casó en plena dictadura franquista con De Grandes, sobrina del general Agustín Muñoz Grandes. Este fue primer ministro secretario general del Movimiento y líder de la División Azul.

El político Borja Sémper y la actriz Bárbara Goenaga fueron los Rivera-Malú de hace un lustro, pese a que él siempre fue un ‘verso suelto’ del PP y ella firme defensora de la izquierda. Con menos repercusión mediática, Sémper dejó la política y tuvo dos hijos con ella.

A principios de los 2000, el ex ministro y juez Juan Alberto Belloch y Mari Cruz Soriano protagonizaron su peculiar culebrón a lo Isabel Preysler y Miguel Boyer. Se conocieron en el programa de radio que ella presentaba y se casaron en 2002. Ella intentó volver a la tele hace tres años sin éxito.

A Julián Muñoz y Pantoja, en cambio, no les funcionó, como tampoco a Genoveva Casanova y Michavila, recién y felizmente casado con Alejandra Salinas. Pero hasta Santiago Abascal, de Vox, está casado con una influencer, Lidia Bedman.

Carlos Menem, ex presidente de Argentina, contrajo matrimonio y tuvo una hija con Cecilia Balocco, Miss Universo 1987 y presentadora. También Sarkozy tiene una niña con Carla Bruni, y François Hollande y la actriz Julie Gayet siguen muy enamorados. Lo cierto es que política y fama casan bien.

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