Los retos impuestos por la pandemia COVID19

Daisy Maita
RETOS COVID
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La pandemia COVID19, ha venido a imponernos nuevos retos y obligarnos a salir de nuestra zona de confort, no solo a nivel personal y familiar, sino también en el ámbito laboral, acompañados siempre del temor de contagiarnos, de la salud de nuestra familia y la angustia de no poder producir ingresos suficientes para cubrir las necesidades más básicas.

¿Pandemia? ¿Cómo que Pandemia?

La epidemia de COVID19 nos dejó a todos a todos sorprendidos y sin entender lo que en realidad significaba que, la Organización Mundial de la Salud, OMS, después de catalogarla en enero de 2020 como “Emergencia de Salud Pública de Preocupación Internacional”,  el 11 de marzo 2020 pasara a ser decretada como ¡Pandemia!

La caracterización como pandemia COVID19, significaba que la epidemia se había extendido por varios países y en todos los continentes, afectando a un gran número de personas. A partir de ese momento el mundo entero debía acatar las medidas  tomadas por la OMS.

Los ciudadanos comunes pensamos, que siguiendo las medidas de bioseguridad recomendadas por la OMS sería suficiente, pero no fue así. La pandemia COVID19 nos imponía una cuarentena a nivel mundial por tiempo indefinido, para frenar el avance del virus y prevenir el contagio.

Las empresas se vieron obligadas a enviar a su personal a casa, muchas tuvieron que cerrar de manera definitiva. Otras por el contrario hicieron alianzas con sus trabajadores para hacer turnos laborales que les permitiera seguir trabajando.

Se pensaba que la cuarentena no duraría mucho tiempo, no obstante pasaban los meses del 2020 y los contagios y fallecimientos aumentaban. No podíamos seguir esperando, nos dimos cuenta de que no estábamos de vacaciones, y que no podíamos darnos el lujo  de quedarnos sentados en casa, sin hacer nada productivo.

Reinventarse se hizo obligatorio

Fue en ese momento en que tanto las empresas como sus trabajadores, decidimos aprovechar los avances tecnológicos y herramientas digitales de internet, las comunicaciones remotas y continuar adelante, adaptándonos a la nueva realidad.

Todo lo que conocíamos hasta ese entonces cambiaba drásticamente. ¿Se repetiría lo que habíamos leído en los libros de historia? sobre la “fiebre española” que a principios del siglo XX, contagió a una tercera parte de la humanidad, cobrando la vida de 50 millones de personas.

Muchos de nosotros al principio, no lo tomamos en serio, al fin y al cabo nadie de nuestro entorno estaba enfermo y de los casos contabilizados hasta el 11 de marzo 2020, que ya iban por 118.000 contagios, de los cuales ya 4.291 personas habían perdido la vida en 114 países. No sabíamos nada más. Solo era un número, un resfriado.

Entre bromas, milagros y nuevas cepas del COVID

Siempre estaban los bromistas cinéfilos que nos invitaban a ver cualquier película cuyo tema tenía que ver con virus, contagios y muerte en medio de terribles agonías. O las favoritas de moda con millones de seguidores: “zombies”. Tal vez era una forma de escapar de la realidad y no sentirnos amenazados.

Seguían sumándose casos de contagio, como eventos nunca antes vistos que nos mantenían maravillados: El planeta comenzaba a sanar. Los animales salvajes ya no temían salir de paseo con sus manadas por avenidas y  calles. Canales que se pensaba eran imposibles de descontaminar se volvieron cristalinos y regresaron delfines a las costas y las aves a nadar junto a sus polluelos donde antes era contaminación y suciedad.

A mediados del año 2020 pudimos darnos cuenta de que ya nada iba a ser igual, de que muchos países habían cerrado sus fronteras, la cantidad de fallecidos seguía aumentando y la mascarilla protectora las sentíamos como un yunque.

Escaseaban los alimentos, las medicinas y las camas en los hospitales y comenzaron las empresas a resentir la falta de ingresos cuando debían pagar los salarios completos a sus empleados. Todas las empresas fueron impactadas y notamos algo más que al principio me pareció curioso: Las PYME pudieron adaptarse de manera rápida y mejor a los cambios del mercado.

Había nacido un nuevo consumidor que no podía salir de casa, ni elegir en presencia los productos, pero que se había vuelto más exigente.

Nuevas ideas, nuevas empresas

Salieron al mercado nuevos productos y servicios. Tormentas de de ideas y conexiones de internet que iban y venían. Aulas virtuales, foros, consultas médicas y juntas en línea, asistentes virtuales, supermercados y en medio de todos ellos el que ha tenido el mayor repunte: el delivery o entrega a domicilio.

Ya ha pasado más de un año y varias cepas del COVID19, cada una de ellas, más contagiosa y peligrosa que la anterior. Seguimos en cuarentena y llevando de manera obligatoria, mascarillas cubre bocas, ahora hasta con diseños “cool” que acompañamos con un nuevo accesorio: la pantalla de acrílico transparente  para proteger todo el rostro.

Sin duda alguna, de las peores crisis, surgen las más grandes ideas. El mundo ha comenzado a moverse de nuevo y sus habitantes también; dentro del espacio protegido de nuestros hogares por supuesto. La esperanza no se pierde; la comunidad científica se ha movido sin descanso para el desarrollo de vacunas. Pero el proceso de vacunación comenzó con muchos retrasos y mucha lentitud.

El impacto de la pandemia COVID-19, de verdad ha sido terrible, la recesión es a nivel mundial, la baja en los precios del petróleo, la paralización el turismo, la prohibición de viajar y los seguros privados que se ofrecieron a cubrir los gastos médicos de sus asegurados.

Es el momento de emprender

Cualquiera sea tu negocio o tu idea para invertir en tu empresa, este es el momento para dar el salto hacia adelante. Los emprendedores son los motores que impulsarán la nueva economía y tal vez al nuevo orden mundial, como le ha dado por decir a mi hermano menor.

El camino es largo, sinceramente no veo el fin a mediano plazo; todavía pasará tiempo antes de que el virus desaparezca o nos volvamos inmunes. Mientras se resuelve seguiremos adaptándonos y desarrollando nuestras destrezas para trabajar desde casa, ofrecer productos y servicios online para atender al nuevo consumidor.

Son muchas las actividades que a raíz de la pandemia COVID19, han emergido como nunca antes y no dejan de moverse. Ya no es necesaria una gran inversión en dinero para emprender. Ahora lo más valioso son tus ideas y lo que ellas puedan ofrecer para hacer más productivos y llevaderos los nuevos tiempos impuestos por la cuarentena.

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