¿Quién es Daniel Ortega y qué sucede en Nicaragua?

Daniel Ortega
Comparte

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, conocido en las tierras centroamericanas como “el comandante”, es un revolucionario sandinista que en 1979 ayudó a derrocar al gobierno de la dinastía Somoza, una familia que durante 40 años gobernó el país con el apoyo de Estados Unidos, quien por ese entonces deseaba evitar al comunismo en la región a toda costa. 

Ortega asumió su primera presidencia en 1984 representando al partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), pero con Ronald Reagan en la Casa Blanca y su ímpetu de alejar a los latinos de Cuba, aplicó políticas para promover la formación de guerrillas de derecha en Nicaragua, complicando la situación social. A todo ello, el primer gobierno de Ortega se consideró bastante bueno por su campaña de alfabetización y distribución equitativa de la riqueza. Hasta que en 1990 Violeta Barrios de Chamorro ganó las presidenciales.

Durante la última década del siglo XX, el FSLN no volvió al poder, recién en 2007 Ortega retornaría a la Casa Naranja (sede del gobierno nacional) y se mantendría allí hasta nuestros días. 

La decadencia de Ortega 

El presidente que alguna vez luchó por la tiranía de una familia que sometió al pueblo nicaragüense, en un lapso de 14 años se convirtió en otro tirano como el que ayudó a derrocar. 

Según un informe de Amnistía Internacional (En Silencio a cualquier costo: Tácticas del Estado para profundizar la represión en Nicaragua), a partir de 2018 el comandante presionó a sus connacionales, los condujo a una tierra sin derechos humanos, sin libertad de expresión y sin libertad política. 

Aquel año una ola de protestas sociales brotaron de las calles en contra de las reformas de seguridad social. Ortega reprimió la voz del pueblo y según un informe de la BBC, sus acciones contra civiles provocaron la muerte de 300 estudiantes universitarios que se habían atrincherado en las sedes universitarias y en iglesias, manifestando su disconformidad con el gobierno. Ese 2018 fue trágico para el país y sería el inicio de un tiempo de avasallamiento al respeto de los derechos humanos. 

La condena de la OEA

El pasado 15 de junio el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos ofició una sesión extraordinaria a pedido de las Misiones Permanentes de Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Paraguay, y Perú. El objetivo era abordar la situación en Nicaragua y tomar una postura en conjunto. 

Este martes los países miembros condenaron al gobierno de Ortega y lo instaron a liberar a 13 presos políticos, de los cuales 4 son aspirantes a la presidencia del país en las elecciones del próximo 7 de noviembre. 

Organizaciones de derechos humanos y familiares de los presos denunciaron que se encuentran en sus hogares, incomunicados, siendo vigilados las 24 horas por fuerzas policiales y son acusados de “traición a la patria”. 

Entre los presos políticos se encuentran el ex canciller de Nicaragua José Pallais, Cristina Chamorro, Juan Sebastián Chamorro, Félix Maradiaga y Arturo Cruz. Desde el gobierno, la vicepresidenta del Parlamento nicaragüense, la diputada Maritza Espinales, apoyó al comandante asegurando que los acusados están siendo investigados bajo la ley 1055 de Traición a la Patria. 

Así es, los orteguistas argumentan que la traición al Estado de Nicaragua sucede cuando se convoca a Estados Unidos o a la Unión Europea a que sancione al país, atentando contra la imagen, la institucionalidad y provocando que los organismos internacionales desconozcan la elección del pueblo. Para  Espinales, tienen “un Estado de bienestar con el comandante Daniel Ortega Saavedra y la Vicepresidenta compañera Rosario Murillo, un Estado que hace una distribución justa y equitativa del Presupuesto General de la República”. 

Argentina y México por su parte emitieron un comunicado en conjunto haciendo un llamado a la paz, alejándose de la condena impuesta por la OEA y argumentando que se debe aplicar en Nicaragua el “principio de no injerencia” en las decisiones internas del país. 

El comunicado argentino causó revuelo en su nación y dentro de la Casa Blanca, ya que siempre fue considerado un Estado que promueve la protección de los derechos humanos debido a su historia reciente con las dictaduras brutales de los 70’s y 80’s. Si bien la administración Biden se comunicó con el Canciller argentino Felipe Solá para llegar a un entendimiento en la postura frente a Nicaragua, la realidad fue otra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Next Post

Cómo cargar bien la batería de tu móvil.

Si eres un adicto a alguna red social, puede ser que vivas con el temor de quedarte sin batería a la primera de cambio. Por lo que cargarás y recargarás tu dispositivo un millón de veces, pero ¿sabes cómo cargar bien la batería de tu móvil? Lo que hace todo […]
Móvil ardiendo